La Motivación: Análisis desde Maslow hasta el 2017

Gran parte de nuestras acciones dependen del grado de motivación que tengamos para llevarlas a cabo y cuando no es así, serán los resultados de estas conductas los que indiquen el compromiso que teníamos.

 

Queramos o no, nuestros niveles de motivación influyen en todo lo que hacemos. En este artículo haremos un recorrido por las teorías motivaciones más importante a lo largo de la historia hasta la actualidad. Hablemos sobre ello.

 

MASLOW

 

Abraham Maslow estableció que las personas se encuentran motivadas por cinto tipos  de necesidades que van satisfaciendo en orden ascendente. En primer lugar, estarían las necesidades primarias o básicas (fisiológicas y de seguridad) y luego, aquellas denominadas como secundarias o psicológicas (social, estima y autorrealización). De manera que según Maslow las personas buscan satisfacer sus necesitadas vitales y luego, ascender para satisfacer aquellas más complejas (Daft, 2004), dependiendo la motivación de un componente interno.

 

El punto importante en esta teoría lo encontramos en que una vez satisfechas una serie de necesidades, estas dejan de funcionar como motivadores. Es decir, una vez alcanzado aquello que necesitamos, esto pierde atractivo para nosotros. Por lo que en contextos laborales cuando hay intención de motivar a los trabajadores un buen modo sería permitirles cubrir aquellas necesidades que tienen insatisfechas.

 

Por otro lado, la parte más vulnerable de la teoría de Maslow es que hay poca evidencia empírica que la respalde, aun teniendo una amplia aceptación.

 

HERZBERG

 

El psicólogo Frederick Herzberg elaboró la Teoría de la motivación-higiene, a través de la cual consideraba que el nivel de rendimiento varía en función del nivel de satisfacción por lo que las respuestas a desempeñar una tarea dependían de si la persona se sentía bien o mal. De modo que en contraposición a la visión de Maslow, la motivación no es algo interno sino más bien un constructo apoyado en el ambiente externo.

 

MCCLELLAND

 

Para McClelland sin embargo en las personas existían tres motivaciones (logro, necesidad y poder) que en contraste con las referenciadas por Maslow tenían que ver más con las que este denominaba como secundarias o psicológicas.

 

En este caso, podemos señalar que este tipo de motivaciones son importantes porque repercuten en las tareas y trabajos que cada persona desempeña según su forma de comportarse. Así, dependiendo de las recompensas obtenidas tenderán o no a repetirse.

 

CLAYTON ALDERFER

 

Alderfer propuso su Teoría ERG (Existencia, Relación y Necesidad de Crecimiento) a partir de la teoría de la jerarquía de las necesidades de Maslow, la cual reformuló para quedar tres categorías de necesidades cortas que no necesariamente tienen que ser una progresión rígida en escalones. Por ejemplo una persona puede trabajar su necesidad de crecimiento sin tener que estar satisfecha la de relación.

 

Lo interesante de la Teoría ERG es que pueden satisfacerse varias necesidades a la vez y que la frustración al intentar cubrir una necesidad superior puede llevar a la regresión de una necesidad inferior.

 

VROOM

 

Vroom en su Teoría de las expectativas defendía que las personas nos motivamos a hacer cosas y nos esforzamos en lograr un gran desempeño para alcanzar una meta cuando creemos en nuestro valor, es decir, si estamos seguros de que aquello que hagamos contribuirá a conseguirlo y si sabemos que tras de ello, recibiremos una recompensa.

 

Esto significa que la motivación para hacer algo está determinada por el valor que se asigne al resultado del esfuerzo sumado a la confianza depositada en que los esfuerzos realizados valdrán la pena.

 

En este caso, las creencias van cobrando relevancia en relación al concepto de motivación. Ya no es tanto necesidad sino creer que podemos llegar a hacerlo. De modo que de acuerdo con Vroom si una persona no se siente capaz, piensa que su esfuerzo no tendrá repercusión o no tiene interés, no tendrá la suficiente motivación para llevarlo a cabo.

 

SKINNER

 

Skinner formuló la Teoría del reforzamiento la cual consistía en considerar cómo las consecuencias de un comportamiento anterior repercuten en las acciones futuras, olvidándose de la motivación interior. Así, para cambiar una conducta hay que cambiar las consecuencias que produce esa conducta.

 

En esencia, esta teoría dice que un comportamiento se repetirá en una situación similar dependiendo de las consecuencias resultantes y el reforzamiento obtenido.

 

 

EDWIN LOCKE

 

Por otro lado, Locke en su Teoría de la fijación de metas consideraba que las intenciones de trabajar por una meta son una fuente importante de motivación. Así, las metas indican qué debe hacerse y cuánto esfuerzo se necesita dedicar.

 

Para Locke la motivación es un proceso que se marca a partir del establecimiento de metas específicas y desafiantes que según él, aumentan el desempeño.

 

En la actualidad, este modelo se utiliza tanto a nivel organizacional, educativo como terapéutico, ya que ha obtenido gran reconocimiento desde todos los ámbitos pero no por ello el resto de perspectivas son irrelevantes.

 

Como hemos visto, cada autor tiene su propia visión sobre el constructo de la motivación que no deja indiferente y que nos amplía nuestra visión. Algunos lo consideran dependiente de una dimensión interna mientras que otros de una externa o en último caso como una relación dialéctica entre ambas.

 

La cuestión no es tanto hallar una formula mágica que nos permita graduar nuestros niveles de motivación para obtener el rendimiento máximo sino aplicar la mejor estrategia teniendo en cuenta el conjunto de variables en juego, sumado a la particularidad de cada individuo.

 

No olvidemos que la etimología de la palabra motivación significa “causa del movimiento” y que todo aquello que nos predisponga a ello ha de tenerse en cuenta según el contexto.

 

Referencias bibliográficas

 

-Abarca, S. (2001). Psicología de la motivación. San José, Costa Rica: EUNED

-Hampton, D., Summer, C., y Webber, R. (1989). Manual de desarrollo de recursos humanos. México: Trillas.

-Santrock, J. (2002). Psicología de la educación. México: Mc Graw-Hill.

Artículo cedido a este Blog por la Psicóloga Gema Sánchez Cuevas. Colegiada Nº EX01253. © All rights reserved.