¿Por qué cuando estoy nervioso como más?

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La pregunta que más de una vez nos hemos hecho. Es algo que siempre solemos observar en estudiantes en época de exámenes, en personas que realizan un viaje circunstancial u otro tipo de situaciones afines.

La respuesta, es fácil: las emociones están relacionadas con impulsos básicos y comer es uno de ellos.

Ciertas situaciones de la vida, activan nuestras alertas, el cuerpo y la mente se preparan para reaccionar, y este puede ser, si se dan las circunstancias, uno de los efectos colaterales. Comer para pasar el mal trago, y por encima de la cantidad normal.

 Comer desmesuradamente nos lleva a una calma rápida y un refuerzo positivo fuerte. Todo está bien cuando comemos y además, la sangre que activaba las partes del cuerpo necesarias para la lucha o combatir la ansiedad luchan en competencia por la sangre destinada al sistema digestivo para la digestión dejando menos recursos a la ansiedad, y por ende, tranquilizándonos.

Claramente, cuando se reacciona de una forma exagerada y excesiva, entra en juego la ansiedad y por ello dejamos de ser tan comedidos como siempre. El área de las emociones, sobre todo la amígdala, se prepara y se pone a trabajar “a tope” por lo que, según que personas para contrarrestar esto, realizan una serie de conductas y entre ellas puede ser la de comer grandes cantidades.

Así pues, el comer emocionalmente suele suceder ante cataclismos emocionales como fallecimientos o divorcios.

En estas situaciones de hambre emocional, suelen consumirse alimentos consuelo. Ciertos estudios demostraron que las personas felices tendían a consumir alimentos como pizza mientras que las tristes, algunos como helado o galletas.

Lo que es ley es que cuando estamos nerviosos y ansiosos no nos da por consumir vegetales o frutas. ¿Y esto por qué?

“Esto sucede porque los alimentos ricos en grasas, como el helado, pueden activar sustancias químicas corporales que crean una sensación de satisfacción y logro. Este rasgo casi adictivo puede hacer que volvamos a refugiarnos en esos alimentos cuando volvamos a sentirnos mal”.

Para detectar el hambre emocional, dejaremos unas pequeñas características que lo hacen inconfundible:

  • necesidad urgente de comer
  • deseo de comer algo en especial (por ejemplo, pizza o helado)
  • se come más de lo normal
  • sentimiento de culpa al terminar de comer

Lo más deseable si se detecta esta conducta es evitarla, ya que es una de las múltiples causas de la obesidad. Controlar la conducta de comer en estas circunstancias para manejar las emociones es lo ideal.

También es deseable aprender a afrontar las emociones y situaciones y con ello, gestionarlas de forma efectiva. Para ello uno de los primeros pasos es el autoconocimiento y las conductas sustitutivas.

Podemos probar con distraernos de la forma que sea, haciendo tareas, llamando a un familiar, e incluso podemos escribir sobre cómo nos sentimos para analizarlo posteriormente y conocernos mejor y manejar de mejor forma la ansiedad.

Hablar de lo que nos está pasando con alguien suele funcionar y ser muy eficaz. Debemos ser conscientes de que buscar la calma comiendo no es una solución y que nuestros problemas y circunstancias no se solventan con alimentos.

También deberíamos buscar alimentos sustitutos más saludables, y menos calóricos y grasos en casos de hambre emocional.

Un mensaje muy importante que me gustaría lanzar con este artículo es que actualmente, hay un montón de problemas y patología que se ve en consulta ligada al comer por nervios o hambre emocional. Es un problema creciente, que como ya reseñé antes puede conducir a trastornos de obesidad.

Una de las formas en que se manifiesta el hambre emocional es el conocido atracón o comer grandes cantidades de alimentos o más de lo que nuestro cuerpo puede asimilar en cortos periodos de tiempo. Hay que prestar mucha atención porque si se pierde el control con este tipo de conductas o se hacen muy frecuentemente, pueden llegar a convertirse en trastornos de la alimentación muy serios y perjudiciales para la salud, incluso convertirse en bulimia nerviosa.

No quiero dejar de recordar, que lo mejor en estos casos si se convierte en algo frecuente, o empieza a limitar la vida de quien lo padece, se debe consultar a un profesional y pedir ayuda, ya que esto permitirá mitigar el malestar y ansiedad del individuo e impedir caer en rutinas o costumbres perniciosas para la salud y la sana alimentación de cada uno.

Un profesional siempre nos escuchará y solucionara nuestro problema de la mejor forma para nosotros y nuestra mente. No dejemos que las cosas vayan a más y todo empeore.

BIBLIOGRAFÍA:

https://kidshealth.org/es/teens/emotional-eating-esp.html
https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20161017/411027602566/comer-ansiedad.html

PARA SABER MÁS Y AMPLIAR:

https://www.saludymedicinas.com.mx/nutricion/alimentacion/hambre-nerviosa-desorden-alimenticio-por-estres-y-nerviosismo

Artículo escrito y cedido a este Blog de la Psicóloga Raquel Herrero. Universidad de Salamanca

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Mindfulness y Psicoterapia en 2019

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1) Expliquemos un poco al lector no profesional, qué es la psicoterapia y qué es el Mindfulness?

Responder a eso en pocas líneas tendría premio !!! La psicoterapia la podemos entender, en términos simples y amplios, como un proceso. Básicamente un proceso de sanación, un proceso de aprendizaje, un proceso para lograr tener una relación diferente con el sufrimiento, una evolución…. etc. Hay muchas formas de verla. Está claro que puede variar mucho pues no es lo mismo una psicoterapia para una persona que está diagnosticada con un problema mental ‘grave’ que un psicoterapia para trabajar un proceso de crecimiento interior. Tampoco es lo mismo una psicoterapia desde una perspectiva de un psicoanalista o de un terapeuta cognitivo-conductual. Por otro lado el mindfulness es un término que hace referencia a varias cosas. La traducción más cercana al castellano es atención plena. Aunque eso no nos dice mucho. Por otro lado, en este momento mindfulness es un conjunto de prácticas extraídas de diferentes tradiciones meditativas (budismo, yoga, taoismo, zen, etc) que fueron sistematizadas para poder ser estudiadas o mejor dicho, para poder hacer ‘experimentos’ siguiendo, en la medida de lo posible, metodologías de la ciencia positivista. Esto es, hacer experimentos que sean reproducibles, intento de eliminar factores subjetivos, etc. De las prácticas meditativas clásicas se extrajeron, en un primer momento, las que tienen que ver con el desarrollo de la atención y de la integración ‘mente-cuerpo’.

2) Es el Mindfulness una técnica, una práctica, un estilo de vida, un prisma desde donde ver el mundo, una moda?

Es todo eso a la vez, porque depende de quién la haga…. jajaja El mindfulness es un conjunto de técnicas que son indisociables de la práctica. Ahí ya tenemos un primer tema, si alguien ha hecho un curso de mindfulness hace menos de un año muy difícilmente tenga integrada la práctica. ¿es un estilo de vida? Pues en mi opinión no, es un conjunto de prácticas que te ayudan a tener un estilo de vida más sano, entre otras cosas. ¿un prisma desde donde ver el mundo? la realidad es que el conjunto de prácticas de mindfulness pueden ayudarte a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Está claro. Y el elemento fundamental aquí es entender que la atención plena es una adjetivación de la palabra atención, que no es ni más, ni menos, que una función cerebral básica y fundamental para el ser humano. Y es evidente que, en la medida en que mejoramos esta función básica mejoran muchas otras cosas.

3) Por qué ha tenido el éxito que ha tenido en todos estos últimos años?

Creo que el éxito se debe a muchos elementos, intentaré hacer un resumen, porque da para una tesis doctoral (mira, igual podríamos plantear una). Por un lado, como ya dijimos, ayuda al desarrollo de una función cerebral básica e importante. Ya por eso, garantiza su éxito y utilidad. También hay que tener en cuenta que en este mundo desde mediados del s.XX y principios del s.XXI la tendencia es a que los medios de comunicación personales y de masas generan cada vez más impactos breves. es decir, mini o micro incluso mensajes lo que hace que nuestra atención tenga que fluctuar a una velocidad de vértigo incluso a veces. En este contexto, el mindfulness (y otras prácticas) nos ayudan a equilibrar o compensar esa tendencia. También hay un elemento, para mi gusto, muy relacionado con el capitalismo. El tema de la aceptación. Un elemento importante del mindfulness es la aceptación de lo que hay. Y claro, si nos quedamos en eso, al capitalismo que solo está interesado en sistemas de consumo, le interesa tener consumidores dóciles. Aquí se evidencia algunas partes que el mindfulness no aborda de las tradiciones meditativas, y es el tomar consciencia y aceptar es el primer paso de muchos que nos debieran llevar a la ‘acción correcta’. Esta parte ya no le gusta al capitalismo en otros sistemas de poder, ¿quizá por eso no tiene tanto ‘éxito’ la meditación y si el mindfulness? Pues quizá. Y por último (aunque podríamos hablar de muchas cosas más con esta pregunta) está el tema de la evitación. ¿qué tiene que ver la evitación? Pues forma parte de nuestra vida en un círculo constante, entre la evitación y el afrontamiento. Las prácticas de mindfulness reducen el estrés, relajan y generan la posibilidad de relativizar algunos temas. En este aspecto, tenemos que va muy en línea con una sociedad que intenta (o hacen que así sea) mirar para otro lado de los gravísimos problemas que estamos viviendo. ¿me explico? No quiero decir con esto que todas las personas que los practiquen eviten de forma constante, para nada, pero se da mucho el caso y depende del instructor con el que te formes.

4) Para qué sujetos está indicado el Mindfulness?

Dicho esto, el mindfulness está indicado para casi todas las personas pero como una herramienta más. Porque dependiendo del perfil de cada uno, de nuestros problemas, de nuestras estructuras de apego, de nuestras estructuras cerebrales, de nuestra personalidad, etc nos vendrán mejor una u otras prácticas. Si bien es cierto que tradicionalmente la meditación no estaba recomendada para personas que hoy diríamos tienen problemas psicológicos graves si se pueden hacer según qué ejercicios de mindfulness. Y muchas veces no se trata de saber para quién está indicada una práctica sino más bien en qué momento de esta persona está o no indicada ¿me explico?

5) Son los niños y adolescentes buenos candidatos?

Sin duda, porque como ya mencionamos, al ser una función cerebral basica, su trabajo beneficia en el proceso de desarrollo humano, de enseñanza-aprendizaje, etc. Por eso debieran incorporarse estas prácticas como un trabajo más en todos los ámbitos, desde los padres y madres hasta personal docente de todos los niveles. Incorporando ejercicios sencillos pero no por eso menos potentes.

6) Cuál es el perfil del profesional más adecuado para tratar con Mindfulness?

Tema espinoso. Aquí nos encontramos con que una cosa es la formación y habilidades de un profesional y otra cosa es su titulación. Puedes tener un escritor consagrado que domine la literatura, pero a la hora de ponerle frente un grupo de adolescentes tiene que tener una titulación que le acredite, ¿no? pues esto está pasando. Puedes haber hecho cursos de mindfulness e, incluso, tener una experiencia de años de práctica pero eso no significa que puedas ser un buen instructor. En mi opinión, debiera ser un profesional de la psicología. Al menos el que haga un acompañamiento. ¿por qué? porque el ponerte a hacer estas prácticas pueden generar preguntas y surgir cuestiones que son, esencialmente, temas de la psicología. Yo animo a las personas que acuden a mi consulta a que puedan buscar espacios para este tipo de prácticas pero claro, están asistiendo con regularidad a terapia y eso me permite acompañarles en el proceso y estar atento a determinados indicadores.

7) Cómo es el encuadre de esta práctica? 1 sesión a la semana? 2 al mes?

Una cosa es la práctica y otra cosa es el aprendizaje de la misma. Para el aprendizaje hay un modelo que viene de USA, basado en los modelos de Jon Kabat-Zinn, que son 8 semanas donde se da una sesión semanal y unas indicaciones de prácticas diarias más una o más jornadas de varias horas. Pero lo que es la práctica en sí, lo buenos es darle constancia, una sesión diaria es lo mejor. Aunque solo sea algunos días de 5 minutos.

8 ) Por último y agradeciéndole enormemente la entrevista que nos ha concedido para este Blog, dónde puede un profesional formarse con calidad sobre el Mindfulness?

Uf…. complicada respuesta. Hay algunos centros con mucha experiencia pero dependerá del instructor que te toque. Creo que un profesional de la psicología que quiera formarse en mindfulness debiera hacerlo en diferentes centros para nutrirse de diferentes fuentes y, a al vez, comparar prácticas. Pero también es imprescindible que se formen en diferentes tradiciones meditativas. Es como si en vez de estudiar psicología solo estudiases las técnicas de reestructuración cognitiva, ¿puedes ser un buen psicoterapeuta? Pues lo dudo.

Entrevista realizada por el Psicólogo Habilitado Sanitario Carlos Sos Ruiz Colg M22685 a Don Héctor Corradazzi, Psicólogo Habilitado Sanitario Colg M24.304 (M12602 anterior). © 2019 all rights reserved.

Máster en Psicología General Sanitaria 2019-2020– Segunda parte

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Como continuación al primer artículo de la serie centrada en el Máster en Psicología General Sanitaria1, en este segundo se prosigue el recorrido por las diferentes universidades que lo ofertan, esta vez, a distancia.
En este tipo de docencia, al igual que sucede con la presencial, a día de hoy existen centros tanto públicos como privados que imparten la titulación que nos ocupa. Dicho aspecto, más allá de la mera etiqueta u otras implicaciones, está asociado fundamentalmente a un menor o mayor desembolso económico para la consecución del título.
Sin querer profundizar mucho más en este hecho, esta diferencia entre los precios de la titulación pública y privada, superior en algunos casos al 350 %, es fácil de intuir como una limitación velada que condiciona tanto el acceso como la selección de los candidatos.
En lo relativo ya a los centros que se van a presentar a continuación, dentro del ámbito público, el referente, sin lugar a dudas, lo constituye la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
En el ámbito privado, por otra parte, pueden destacarse la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). No obstante, dado el hermetismo informativo del que hacen gala estos dos últimos centros, la única información que se puede asegurar sobre los requisitos asociados a estos son la exigencia de la titulación académica, ya sea ésta licenciatura o grado, y la acreditación de haber cursado 90 créditos sanitarios.
En lo que respecta a la faceta económica, el coste del MPGS en ambas universidades es elevado, mayor en el caso de la UNIR, en la cual rondaba los 13.000 € en el curso 2018-2019.
Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)2
Tal y como se ha indicado ya, el carácter público de una universidad, máxime en el caso de titulaciones oficiales, lleva asociada la regulación de sus precios por el Ministerio de Educación o la comunidad autónoma correspondiente. En lo relativo al MPGS a través de la UNED, y hasta que se publiquen los nuevos precios en el Boletín Oficial del Estado (BOE), esto se traduce, en el caso ordinario, en la cantidad de 3.870 € (42 € por crédito).
Pese a lo reducido de este coste, al menos en comparación con el de las universidades privadas, la escasez de plazas, en torno a las 115 para toda España, origina el que sea bastante complicado el acceso.
Es necesario señalar, a este respecto, que las plazas ofertadas por la UNED para el MPGS están supeditadas a la localidad elegida para la realización de las prácticas, algo que se debe a que, en
1 https://www.elpsicologomasbarato.es/master-en-psicologia-general-sanitaria-2019/
2 http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,44508819&_dad=portal&_schema=PORTAL
realidad, dichas plazas están vinculadas a los centros de prácticas que se ofertan en cada una de las localidades de España.
De esta forma, a la hora de seleccionar una ciudad para la preinscripción conviene valorar tanto el número de plazas disponibles como la cantidad de gente susceptible de presentar su candidatura para dicha localidad.
Por citar un ejemplo relacionado con este consejo, en el curso 2018-19 la UNED ofertó 16 plazas para realizar el MPGS en Madrid, para las cuales se presentaron más de 200 candidatos y cuyo último admitido tenía un baremo de 61,15.
En lo referente a los requisitos, la UNED distingue entre requisitos de acceso y criterios de admisión, siendo los primeros aquellos establecidos como obligatorios por el Ministerio de Educación para acceder al MPGS:
 Título de la Licenciatura o Grado en Psicología.
 Acreditación del curso de 90 créditos sanitarios (aunque es recomendable tenerla, no resulta necesaria si se es antiguo alumno de esta universidad).
Los criterios de admisión, por su parte, se presentan, para una puntuación máxima de 100 puntos, de la siguiente forma:

  1. Nota media del expediente académico: hasta 70 puntos (70 %); de 0 a 10 multiplicado por 7.
  2. Formación universitaria de posgrado en Psicología Clínica y de la Salud: hasta 15 puntos (15 %).
    a. Máster universitario oficial: hasta 7 puntos.
    b. Título propio de máster: hasta 5 puntos.
    i. Por cada máster: 3 puntos.
    ii. Por más de un máster: 5 puntos.
    c. Título propio de especialista y experto universitario: hasta 3 puntos.
    i. Por cada título de especialista: 1,5 puntos.
    ii. Por más de un título de especialista: 3 puntos.
    iii. Título de experto universitario: 0,5 puntos.
    d. Estudios de doctorado: hasta 10 puntos.
    i. Tesis relacionada con psicología clínica y de la salud: 10 puntos.
    ii. DEA o 32 créditos: 4 puntos.
    iii. Sólo periodo docente: 2 puntos.
  3. Experiencia profesional en el ámbito de la psicología sanitaria: hasta 15 puntos (15 %). Acreditada mediante la documentación que corresponda (alta en régimen de autónomos, contrato, nómina, vida laboral, etc.).
    a. Por cada mes trabajado acreditado: 0,084 puntos.
    b. Por cada año trabajado acreditado: 1 punto.
    En relación a estos criterios, asimismo, la UNED señala dos aspectos relevantes a tener en cuenta: por un lado, el que se dará prioridad a aquellos estudiantes que hayan cursado un itinerario de Psicología Clínica y de la Salud y, por otro lado, el que las prácticas realizadas durante la licenciatura, el grado, o el posgrado y los voluntariados no serán considerados como actividad profesional puntuable.
    Para evitar sorpresas desagradables, conviene puntualizar que, sobre los criterios anteriores relativos a la formación de posgrado, no se otorgará la máxima puntuación sin más, sino
    que se valorará cada máster o título propio por separado y, según sus contenidos sanitarios, se le otorgará una puntuación.
    Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA)3
    Entre los aspectos remarcables de esta universidad, en primer lugar, se observa algo ya mencionado: el que al ser un centro privado su precio es superior al regulado por el ente público. En este caso, la matriculación en el MPGS a través de esta universidad tiene un coste aproximado de 7.600 €.
    A este respecto, no obstante, y aunque no se haya mencionado con anterioridad, conviene recordar que el carácter oficial del máster que nos ocupa permite la solicitud de beca al Ministerio de Educación, pudiendo reducir así, en el caso de que sea concedida, el importe de la matrícula.
    En lo referente a lo necesario para formalizar la preinscripción en esta universidad, como en el resto de centros tratados hasta ahora, se requieren tanto el documento acreditativo de la Licenciatura o el Grado en Psicología como la acreditación del curso de los 90 créditos sanitarios.
    Posteriormente, asimismo, se debe rellenar un formulario en el que se registra la experiencia laboral sanitaria, la formación en másteres de posgrado, ya sean estos oficiales o títulos propios, y un escrito en el que hay que reflejar por qué se quiere realizar el máster y los puntos fuertes del aspirante.
    Siempre es recomendable, llegados a este punto, estar en posesión de alguna carta de recomendación, ya que, aunque no se pueden adjuntar a la preinscripción, se puede reflejar su existencia en el escrito y, por experiencia, se valoran de forma positiva.
    En relación a criterios más específicos de ingreso, sobre un baremo porcentual, en esta universidad se valora el expediente académico en un intervalo del 60 al 70 % y la experiencia profesional, respectivamente, del 40 al 30 %.
    Sobre la experiencia profesional, sin embargo, hay que remarcar que la UDIMA sólo la tiene en cuenta cuando ésta es superior al año.

  4. Artículo escrito y cedido a este Blog por la psicóloga Inmaculada González Romero©. Todos los derechos reservados/All rights reserved.

Máster en Psicología General Sanitaria 2019

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1º Parte:

A día de hoy, desgraciadamente, resulta difícil concebir una empleabilidad efectiva para un psicólogo sin estar en posesión del título del máster que da nombre a este artículo. Sin embargo, la información que orbita al citado máster no es tan abundante ni tan esclarecedora como sería deseable.

Esta carencia, precisamente, es lo que ha dado lugar por mi parte al deseo de poner por escrito toda aquella información que he ido recabando desde que comencé a plantearme su realización.

En este artículo, el primero que ve la luz de la serie centrada en el Máster en Psicología General Sanitaria (MPGS), se aborda la que, a mi juicio, constituye la cuestión nuclear que rodea a este título: qué sentido tiene para un psicólogo la realización de este máster.

Asimismo, se comienzan a presentar en estas páginas algunas de las universidades, tanto públicas como privadas, que actualmente lo ofertan en las comunidades de Castilla y León y Madrid, incluidas aquellas que permiten su realización a distancia.

¿Por qué debería realizar el Máster en Psicología General Sanitaria?

Fundamentalmente porque, a día de hoy, este máster es la única opción existente para habilitarse como Psicólogo Sanitario y, por tanto, para poder ejercer funciones sanitarias.

A este respecto, aunque actualmente estas funciones no se encuentran inequívocamente definidas, en función de dónde se pregunte los psicólogos no habilitados pueden tener vetados muchos ámbitos de actuación, como la realización de peritajes, evaluaciones psicológicas, psicoterapia o labores de prevención y promoción de la salud, entre otras.

Este hecho tampoco se aclara en mayor medida en los colegios profesionales, donde, por lo general, no se tienen claras las competencias de aquellos psicólogos no habilitados, generando aún más incertidumbre en los profesionales que acuden en busca de orientación.

En lo que respecta a los procesos de selección de personal, como cabría esperar, estar o no en posesión del título asociado a este máster constituye un sencillísimo método de criba adoptado por, cada vez, más empresas, convirtiéndolo así en un requisito indispensable sin el cual toda formación complementaria o experiencia laboral resulta irrelevante.

Criterios de acceso y centros donde se imparte

Requisitos comunes

En primer lugar, con independencia del centro donde se presente la preinscripción, la ley exige la justificación de una formación teórica de 90 créditos sanitarios. Dicha justificación se acredita mediante un documento que facilita la universidad en la que se ha realizado la carrera, algo no siempre exento de pago.

En relación a esta acreditación, aquellos licenciados o graduados que hayan cursado el itinerario curricular en psicología sanitaria pueden justificar estos créditos sin ninguna dificultad. Aquellos que no hayan seguido dicho itinerario, por otra parte, tienen la posibilidad de justificarlos mediante la realización de cursos formativos complementarios acreditados por la Comisión de Formación Continuada de Profesiones Sanitarias.

Al margen de esto, por supuesto, es necesario estar en posesión del título de la Licenciatura o del Grado en Psicología o, en su defecto, del documento que acredita el pago de las tasas correspondientes a su expedición. En la preinscripción es posible presentar una versión fotocopiada o escaneada del mismo, pero, salvo que la universidad en la que presentamos la solicitud de admisión sea la misma que en la que se obtuvo la titulación, será necesaria su presentación de manera presencial.

Relacionado con esto último, también se exige el expediente académico. Este documento, al igual que sucede con la acreditación que certifica que se han cursado los 90 créditos sanitarios, se expide en la facultad donde se ha estudiado la carrera y, de la misma forma, puede conllevar un coste económico.

Otro requisito que también se puede considerar común a todas las universidades son las cuestiones relacionadas con las Prácticas Fin de Máster. De esta forma, una vez que se ha sido aceptado en una universidad, resulta indispensable la firma de un documento en el que se acepta el compromiso de realizar las prácticas en el centro que se asigne y en el horario que dicho centro proponga. Este horario, no obstante, siempre que el centro esté de acuerdo, se podrá adaptar hasta cierto punto a la situación personal.

Sea como fuere, es necesario tener presente que sin este compromiso no se puede acceder al máster. En caso de incumplimiento del mismo una vez firmado el alumno queda huérfano de centro hasta que la universidad pueda proporcionar otro o hasta que el propio alumno consiga uno por su cuenta, algo difícil, dados los requisitos necesarios para su consideración como centro apto. Ni que decir tiene, a este respecto, que sin la realización de las prácticas no se puede obtener el título.

Conviene señalar en este punto que en ciertas universidades es el propio alumno el que debe proporcionar el centro de prácticas, algo que, como se ha comentado, no es sencillo.

            Requisitos particulares

Castilla y León

En esta comunidad autónoma sólo existen dos opciones para la realización del MPGS de forma presencial y ambas se encuentran en Salamanca.

Universidad de Salamanca (USAL)[1]

Sin duda, la opción más económica de las dos. Al ser una universidad pública y al ser este máster un máster oficial las tasas están reguladas por el Ministerio de Educación para la comunidad autónoma de Castilla y León, constituyendo su coste unos 2.800 € (31,14 € por crédito).

El aspecto menos amable de esta universidad, por el contrario, lo constituye la dificultad de acceso. A este respecto, las valoraciones que emplea este centro para la aceptación en una de las 40 plazas ofertadas actualmente son: un 85 % para la nota promedio del expediente académico, un 10 % para la experiencia profesional en ámbito de la psicología sanitaria y el 5 % restante para otros méritos de tipo académico debidamente acreditados.

Al margen de esto, la realización del MPGS en esta universidad exige prácticamente una dedicación completa, ya que, aun cuando la docencia de las asignaturas no ocupa todo el día, existen muchos trabajos complementarios, clases maestras y, por supuesto, el periodo de prácticas, el cual, según el horario propuesto, oscila entre los 5 o 6 meses de duración.

En lo referente a la preinscripción, ésta se presenta en la Facultad de Psicología de Salamanca y requiere los siguientes documentos:

  • Fotocopia del Documento Nacional de Identidad.
  • Título oficial de la Licenciatura o el Grado en Psicología.
  • Certificado del expediente académico.
  • Acreditación del curso de 90 créditos sanitarios.
  • Curriculum vitae normalizado. Este formato estandarizado se puede encontrar tanto en internet como en las webs de algunas facultades.
  • Titulaciones oficiales (másteres oficiales y títulos propios) junto con la nota media obtenida. Se sabe que se bareman las titulaciones, aunque se desconoce cómo. No obstante, suelen tener un mayor peso aquellas relacionadas con la psicología sanitaria.
  • Actividad profesional relacionada con el máster. A este respecto, se deben adjuntar nóminas, contratos y vida laboral o todo lo anterior, según se indique, y, asimismo, si se está ejerciendo como autónomo se debe aportar también una acreditación de alta para el ejercicio libre de la profesión.
  • Prácticas realizadas con la actividad de máster. Se valora positivamente el hecho de que las prácticas de fin carrera se hayan realizado en el ámbito sanitario.
  • Publicaciones y asistencia a congresos.
  • Asistencia a cursos, seminarios, etc. relacionados con la psicología sanitaria.

En este punto, como consejo, y siempre que sea posible, resulta más que recomendable incorporar en cualquier preinscripción, sea la que sea, una carta motivacional en la que se indique tanto por qué se quiere entrar como por qué debería ser elegido uno como alumno y, asimismo, una carta de recomendación, proveniente de un tutor de prácticas, profesor de la carrera, coordinador de voluntariado, etc.

Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA)[2]

Al contrario de lo que sucede con el caso anterior, en esta ocasión hay una mayor facilidad de acceso, sin embargo, también constituye una opción sensiblemente más costosa, rondando su precio los 6.570 €.

Cuenta con un número limitado de plazas de nuevo ingreso ligeramente inferior al de la USAL: 30 en el curso actual. Y, además, presenta la peculiaridad de que para la solicitud de plaza es necesario abonar 300 €, los cuales, en caso de ser admitido, se descontarán del precio de la matrícula.

En lo referente ya a la documentación necesaria para la preinscripción se requiere la siguiente:

  • Fotocopia del Documento Nacional de Identidad.
  • Una fotografía tipo DNI.
  • Copia del nº de usuario de la Seguridad Social del alumno, excepto para mayores de 28 años y extranjeros.
  • Impreso de la solicitud de plaza, el cual sólo se envía tras el abono de la solicitud de plaza.
  • Resguardo del pago del abono de 300 € por la solicitud de plaza.
  • Original o copia compulsada del título académico que acredita el acceso al máster. Si se ha cursado en la UPSA es suficiente una copia simple.
  • Original o copia compulsada del certificado académico con nota media. Si se ha cursado en la UPSA es suficiente con entregar dos copias simples del certificado o del informe del expediente.
  • Original o copia compulsada del certificado que acredita los 90 ECTS sanitarios.
  • Curriculum vitae y documentación acreditativa de los méritos alegados.

Artículo escrito y cedido a este Blog por la psicóloga Inmaculada González Romero©. Todos los derechos reservados/All rights reserved.

Niños Emperadores. Entrevistamos a la Dra.Carolina Torres

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  1. ¿Qué es la tiranía infantil?

Hablamos de tiranía infantil para referirnos a un patrón de conducta retador, desafiante y egocéntrico. También se conoce como síndrome del emperador.

Estas actitudes pueden llegar a tal extremo, que los padres son maltratados por sus propios hijos. El hijo/a se dueña del hogar de tal forma que si no se accede a sus demandas de manera instantánea, convierte la convivencia en una auténtica pesadilla. Además, estos niños/as, no dudan en agredir tanto verbal como físicamente con el fin de salirse con la suya.

  • ¿Cuáles son las características de un niño/a emperador?

Los pequeños emperadores son fáciles de distinguir, ya que no se cortan a la hora de expresar el elenco de conductas disruptivas. Suelen presentar rasgos de personalidad límite o narcisista, mostrando así, un atroz egocentrismo y una baja o nula tolerancia a la frustración. Es decir: “quiero esto y lo quiero ya, y si no es así, habrá terribles consecuencias”. No admiten ningún tipo de norma porque las poner ellos y se creen con el saber absoluto de lo que pueden y no pueden hacer. Son personas que no tienen autocontrol y no saben expresar sus sentimientos y emociones de una manera adecuada.

Son, además, auténticos manipuladores, y no dudan en utilizar los puntos débiles de los padres o miembros del hogar para hacer daño y conseguir su propósito.

Además, no toleran el aburrimiento, no conciben el valor del esfuerzo y suelen presentar conductas antisociales como robos, tonteo con las drogas, etc.

  • ¿Por qué los niños llegan a ser tiranos?

Un niño no nace siendo “malo” o “portándose mal”. Los niños llegan a tener ese comportamiento por diferentes motivos: fallas en la educación parental, grupo de iguales y modelos de comportamiento disruptivo, es decir, un niño “hace lo que ve”.

Entre las causas que generan este tipo de conductas encontramos:

  • Una baja dedicación de los padres: en ocasiones, los padres pasan poco tiempo con los hijos y trae como consecuencia un gran sentimiento de culpa. Para minimizar esa culpabilidad, muchas veces lo que hacen, es llenar al niño de regalos y concederle todos los caprichos. De esta manera, al niño le estamos dando el mensaje de que el amor se expresa en “cosas materiales” y le estamos enseñando que sus papás están para satisfacer todas sus exigencias.
  • Falta de límites y normas: muchos padres confunden el poner límites con “ser malo” o legan a pensar que sus hijos no los van a querer. Nada más lejos de la realidad. Los niños necesitan normas y límites y no existe muestra más grande de amor hacia ellos. Los pequeños necesitan que se les enseñe el camino, lo que está bien y lo que está mal, para que después, puedan ir adquiriendo una mayor autonomía, pero sobre unos pilares básicos. Lo que no es de recibo es que el niño campe a sus anchas por el hogar, que no aprenda cosas básicas como recoger lo que descoloca, hacer su cama, tener unos horarios, etc.

Un niño, en definitiva, necesita ser educado y para ello es de suma importancia la existencia de unos límites y normas claras, coherentes y constantes en el tiempo.

  • Modelos educativos inadecuados: la mayor fuente de aprendizaje que tenemos los seres humanos es el modelado, es decir, aprendizaje por imitación. En el caso de los niños, las figuras a imitar son las que tienen en casa, es decir, los padres. Si nos encontramos con unos padres que tienen horarios descontrolados, se comunican a gritos e insultos, tienen faltas de educación y dan órdenes dictatoriales del tipo: “porque lo digo yo”…tenemos el caldo de cultivo perfecto para que los niños salgan “a imagen y semejanza”. Por ejemplo, si queremos que los niños no estén constantemente con el móvil, lo que no podemos hacerlos adultos es estar delante de ellos con el móvil.
  • ¿Están los padres del 2019 realmente preparados para criar hijos que no acaben siendo unos tiranos con ellos y con la sociedad?

Siempre evito generalizar, ya que nos encontramos con progenitores de todo tipo. Lo que sí es cierto, es que encontramos una tendencia a nivel social de muy baja tolerancia a la frustración, y eso está siendo transmitido a los más pequeños. Son los propios padres los que exigen que las cosas sean ya, por lo tanto, como decía antes, los pequeños aprenden el mismo patrón de conducta.

Por ejemplo, esto se aprecia muy bien en los colegios, en los que los profesores llaman a los padres para hablar del mal comportamiento de su pequeño, y los padres en vez de poner remedio y aceptar que algo va mal, cargan contra el profesor de turno. Tengo varias compañeras profesoras que me cuentan que esto es cada vez más común y que tienen que estar en continua lucha con padres que defienden actitudes de los niños, que son intolerables. De esta manera, los niños reciben el mensaje de que son dioses y nadie puede ir contra ellos. Lo mismo pasa por ejemplo en terapia, cuando a los padres se les explica el encuadre, en el que se les reserva una hora para ellos y sin embargo llaman constantemente para hacer preguntas o que les digas cómo hacer en situaciones concretas. Si los propios padres no respetan los límites, difícilmente, los niños los van a respetar.

Además, también se aprecia una tendencia en los padres de evitar cualquier signo de tristeza en los niños, no toleran que sus hijos estén tristes o enfadados, pero porque esas emociones seguramente, no las acepten en ellos mismos.

Esta tendencia es fruto del imperativo social que estamos viviendo ahora con la dictadura del positivismo, en la que los sentimientos de tristeza o rabia han de ser evitados y eliminados. Sin embargo, los niños deben aprender que éstas son emociones normales y han de aprender a tolerarlas y gestionarlas.

  • ¿Riesgos de crecer en un ambiente en el que se te endiosa o coloca en el lugar de príncipe..?

Los riesgos de este tipo de educación son varios, pero se pueden aunar en uno: conducta antisocial futura.

Los riesgos que podemos comprobar en poco tiempo son: agresividad, manipulación, egocentrismo, baja tolerancia a la frustración, nula tolerancia al aburrimiento, estrés, conductas explosivas, conductas de acoso a los compañeros, bajo rendimiento escolar, baja capacidad de esfuerzo…

Todos estos riesgos que se pueden apreciar tempranamente, se convierten en la adolescencia en una pesadilla, y es en el momento en que los padres se ven desbordados y piden ayuda. En la adolescencia, las conductas empiezan a ser más peligrosas porque pueden empezar los problemas judiciales por robos, violencia, drogas, trapicheos, etc.

En consulta solemos escuchar en numerosas ocasiones la misma frase de boca de los adolescentes: “si mis padres no me hubieran dejado hacer esto….” “si mis padres no me hubieran acostumbrado tanto a los caprichos…”. Cuando los chavales avanzan en la terapia, lo que están pidiendo son límites y normas, es decir, que les marquen el camino.

  • ¿Mandamos a terapia psicológica a los niños o a los padres?

En terapia con niños y adolescentes se trabaja en conjunto con los padres, aunque reservando mucho más tiempo para el pequeño. Lo que nos encontramos en consulta muy a menudo, es lo que en psicología conocemos como “niño síntoma”, es decir, designan al niño como único factor problemático.

En este tipo de problemas, la terapia suele ser a la inversa, solemos tener mayor número de sesiones en un principio con los padres, que con el hijo, es decir, hay que enseñar primero a los padres a tolerar sus propias frustraciones, a que pongan esas normas y límites de las que hablamos…en definitiva, a educar de una manera sana a su hijo/a.

El problema está en el momento en que nos encontramos con padres que quieren que nosotros como profesionales o los profesores, hagamos su labor, es decir, eduquemos a su hijo. Nos encontramos con algunos padres que no reconocen fallas o equivocaciones en su propio comportamiento y nos dicen literalmente, “que arreglemos a su hijo”. Estos son los casos en los que poco o nada podemos hacer.

  • ¿Sociedad gaseosa, crianza blanda, niños tiranos? ¿Hay relación entre esos tres términos?

Actualmente, estamos asistiendo a un momento social en el que la revolución tecnológica va más rápido que nuestra adaptación. Los niños han nacido con ella, pero los padres de ahora, no. Este hecho, provoca diversos conflictos.

Encontramos por ejemplo que están surgiendo nuevos empleos como los youtubers, influencers, además de los modelos que se muestran en televisión como en programas de buscar pareja, la telerealidad…Muchos de los chavales toman a estos personajes como modelos a seguir, y plantean que para qué se van a formar si con una cámara y fotos pueden hacerse famosos y ganar mucho dinero. Lo triste, es que no les falta razón, porque este tipo de personas ganan muchísimo más que en cualquier trabajo convencional. Ese es el problema. Los chavales no ven valor en una formación, en aprender, en saber de diferentes temas, en el esfuerzo, en el trabajo…únicamente ven el propósito final: ganar mucho dinero y ser famosos. Por lo tanto, los objetivos que persiguen son muy superficiales.

Hay una falta de motivación alarmante en los jóvenes por aprender y culturizarse, debido por supuesto, a una falta de educación en valores.

Los niños pequeños en las casas, si están correteando, cantando o gritando, resultan molestos para los padres, y les enchufan la Tablet para que se estén quietos. De esta manera están anulando su juego simbólico, su imaginación, su motivación. El aburrimiento es algo muy necesario y que sin embargo se intenta aplacar por todos los medios. El aburrimiento es el motor de la imaginación, pero lo tapamos con cacharros que ya nos dan todo el trabajo mental resuelto.

Nos encontramos con casas en las que no existen cuentos ni libros. ¿cómo entonces va el pequeño a entender el valor de la lectura?

Por eso insisto, en una educación en valores en la que no prime el ser famoso y tener dinero, sino que prime, el aprender a pensar por uno mismo, es decir, el pensamiento crítico.

  • ¿Cómo se trabaja este tipo de conflictos en terapia?

Como he explicado antes, la terapia de forma general se hace teniendo sesiones con los padres y con el hijo/a.

Tenemos también que entender, que estamos en un momento en el que la conciliación es una utopía, y muchos padres acuden angustiados porque no pueden dedicarles a los niños todo el tiempo que quisieran y el poco tiempo que tienen, quieren descansar porque llegan exhaustos de sus trabajos.

Pero existen otro tipo de personas, como he explicado anteriormente, que “te traen al niño” para que le soluciones los problemas. Existe mucha diferencia entre unos padres y otros. En el primer caso, podremos hacer un gran trabajo, en el segundo, nos va a resultar mucho más complicado.

La forma de trabajar con los padres es facilitándoles un lugar de escucha y comprensión, entender cómo se ha llegado a la situación y ofrecerles una serie de pautas de actuación a nivel relacional con su hijo/a. Una vez que los papás vayan implementando los cambios, como por ejemplo explicarle al chaval las cosas, jugar con él… iremos apreciando cambios.

Sobre todo, se requiere un gran esfuerzo por parte de los progenitores de aguantar llantos, rabietas y contestaciones e unos niveles iniciales por parte de su hijo, ya que se tiene que revertir el aprendizaje que niño ha adquirido de que mediante pataletas o rabietas consigue lo que quiere.

  • Por último, ¿qué consejos darías para evitar que los niños se hagan dueños y señores del hogar?
  • Lo primero de todo que tengan unos buenos modelos de referencia, es decir, que los padres no hagan lo que no quieren que hagan sus hijos.
  • Que existan unas normas y límites constantes en el tiempo y coherentes.
  • El valor del esfuerzo, algo tan básico como que las cosas cuesta conseguirlas.
  • El valor de la educación y el aprendizaje: enseñarles a tener satisfacción por el mero hecho de aprender cosas nuevas.
  • Más gratificaciones y menos regalos materiales. Muchas veces con un “estamos orgullosos de ti” es suficiente y tiene mucho más valor para el pequeño que cualquier objeto material.
  • Que los niños jueguen y tengan tiempo de aburrirse.
  • Que aprendan a tolerar la frustración, enseñándoles que las cosas no se obtienen instantáneamente.
  • Diálogo: explicarle el por qué de las cosas, evitar las imposiciones sin argumentación.

En definitiva, educación, cariño y respeto.

Recordemos quién es Carolina Torres :
Doctora Cum Laude en Psicología por la Universidad de Salamanca
Psicóloga Sanitaria
Psicoterapeuta
Orientadora y Mediadora familiar
Miembro Fundador de la Asociación de Psicoterapia Psicoanalítica Kairós
Miembro e investigadora de la Unidad de Análisis de la Conducta Criminal de la Universidad de Salamanca
Profesora en el Máster de Psicoanálisis Clínico de la Universidad de Salamanca
Profesora en el Máster de Psicopatología Clínico Forense de la Universidad de Salamanca
Profesora en el prácticum del Grado de Criminología. Universidad Salamanca.

Entrevista cecida a este Blog por la psicóloga Carolina Torres ©. Todos los derechos reservados.