El trastorno de control de impulsos. Actualización en 2020

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De causa o etiología desconocidas, los trastornos del control de impulsos engloban a un grupo de trastornos, cuyas características más salientes son: no soportar o resistir el impulso de llevar a cabo determinadas acciones siendo en muchas ocasiones peligrosas para el propio sujeto o los demás, tensión emocional presente antes de llevar a cabo la citada acción, durante la acción sensación placentera, de libertad y de control, y en ocasiones también tras la acción puede hacerse presente el remordimiento o la culpa.

Hay numerosos tipos. Y además no nos hace falta reseñar que, el trastorno de control de impulsos, está íntimamente ligado con el TOC. También este trastorno se relaciona con la ansiedad, ya que puede actuar como causa o como consecuencia del mismo, y como no, no deja de ser una adicción, ya que muchas personas que sufren este trastorno, se ven inmersas en infinitas espirales de las que no pueden salir, ya que son adictos en cierto modo a realizar o completar esos impulsos. Y muchas veces como hemos dicho, de forma compulsiva.

Entre los numerosos tipos existentes de este tipo de trastorno, estarían:

El trastorno explosivo intermitente. La característica más saliente es el ataque de ira que lleva aparejado, suelen remitir rápidamente y hay alto nivel de arrepentimiento y autorreproche.

Cleptomanía. Se trata de un impulso irrefrenable de robar objetos con o sin valor. No premeditado.

Piromanía. Se trata de una fascinación por el fuego y gratificación por provocarlo. Premeditado.

Ludopatía. O juego patológico. Conducta de juego persistente y en aumento. Desequilibra los ámbitos familiar, económico y social de quien la padece.

Tricotilomanía. Falta de control de impulsos que lleva a tirarse del pelo y arrancarlo provocando calvas en muchos de los casos. Muchas veces puede ir relacionado con la tricofagia; esto es, arrancarse el pelo y comérselo.

Dermatilomanía. Compulsión por rascar, excoriar o pellizcar la propia piel causando lesiones.

Onicofagia: hábito compulsivo de comer, cortar o morder las uñas. Se ve sobre todo en la infancia y puede llegar  a mantenerse a lo largo de la vida.

Dermatofagia: trastorno de control del impulso relativo a morderse y comerse la piel de alrededor de las uñas. Frecuente en niños y también puede mantenerse en la vida adulta.

Tricofagia: fallo en el control de impulsos relativo a arrancarse el pelo y comérselo.

Compra por impulso o comprador compulsivo: impulsos irresistibles de compras espontaneas y no premeditadas. Lo hacen repetidas veces.

Síndrome de acaparador compulsivo: tienden a acumular o adquirir artículos de forma excesiva en todos los sentidos. Incluyendo objetos sin valor, insalubres o peligrosos.

Cabe reseñar que dentro de los trastornos del control de impulsos, existe una subcategoria, que engloba cinco trastornos que se focalizan en el cuerpo: tricotilomania (pelo), onicofagia (uñas), dermatofagia (piel), dermatilomanía (piel), y tricofagia (pelo).

Todas estas conductas, y otras no expuestas menos frecuentes pero que suceden, pueden tener una etiología difusa, pero en lo que los autores tienen consenso es, en que infancias y desarrollos problemáticos, marcados por la ansiedad y los conflictos en cualesquiera que sean los ámbitos, parecen actuar como coadyuvantes para todo este tipo de conductas. Este tema en si mismo daría para un articulo propio, por lo que explicamos someramente la idea. En resumen, grandes cantidades de ansiedad y estrés pueden desembocar en uno de estos trastornos, y a su vez, estos son la consecuencia que tienen todos y cada uno como denominador común.

¿Cómo afrontar este problema desde la psicología?

Pues en este sentido también se observa un punto de encuentro entre los profesionales de la salud mental: lo ideal en estos casos es la terapia cognitivo conductual. Por un lado se restablecen y reforman los esquemas cognitivos de la persona, y se educan las conductas eliminando la ansiedad y trabajando sobre ella, para así intentar ir cortando las conductas compulsivas que hacen fallar el control de impulsos.

Los trastornos del control de impulsos, aunque desconocidos e ignorados, tienen una alta prevalencia, y la comunidad científica debería investigarlos para atajar las posibles causas. Es un problema muy grave, que desestabiliza las vidas de quienes lo padecen y de sus familiares y allegados, a los niveles: interpersonal, económico, social, de salud, amoroso, familiar etc.  Debemos por tanto concienciarnos de su gravedad y de las formas de prevenirlos o promocionar pautas de una vida saludable que hagan estar a las personas “vacunadas” ante la probabilidad de caer en el problema.

BIBLIOGRAFÍA

http://www.cop.es/colegiados/MU00024/impulsos.htm

https://www.familiaysalud.es/sintomas-y-enfermedades/cerebro-y-sistema-nervioso/salud-mental/trastorno-del-control-de-los

https://fepsm.org/files/publicaciones/Los_trastornos_del_control_de_los_impulsos_y_las_psicopat%C3%ADas.pdf

http://www.fundacioncadah.org/web/printPDF.php?idweb=1&account=j289eghfd7511986&contenido=trastornos-disruptivos-del-control-de-los-impulsos-y-la-conducta

PARA SABER MÁS

http://www.fundacioncadah.org/web/printPDF.php?idweb=1&account=j289eghfd7511986&contenido=trastornos-disruptivos-del-control-de-los-impulsos-y-la-conducta

http://asapme.org/guia-de-enfermedades-mentales/trastorno-del-control-de-los-impulsos/

Artículo escrito y cedido a este Blog de la Psicóloga Raquel Herrero. Universidad de Salamanca

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Salario emocional, apostar por el talento y el bienestar de los trabajadores

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¿Hasta qué punto el dinero es lo más importante para un trabajador? ¿existen otros tipos de retribuciones que valoran los empleados? ¿un sueldo alto es la mejor forma para retener el talento?

Aunque hubo un tiempo en el que el tema económico fue el aspecto más valorado a nivel laboral, en la actualidad parece que no lo es tanto -al menos no es el único-, el salario emocional también cuenta y cada vez más.

En la actualidad, no solo existen nuevas profesiones a partir de la revolución digital, sino que los candidatos son mucho más exigentes y tienen otro tipo de inquietudes. Las empresas tienen que adaptarse a ellos. Algunas como Google o Facebook lo saben y ofrecen a sus empleados no solo buenas condiciones económicas sino retribuciones a nivel emocional enfocadas en el aumento de sus niveles de motivación, productividad y bienestar.

Horarios flexibles, actividades de ocio, planes de jubilación, coches de empresa, descuentos en establecimientos, viajes o sesiones de yoga y masajes son solo algunos ejemplos. Se trata de retribuciones que van más allá de lo económico y que tienen como objetivo satisfacer las necesidades personales, familiares y profesionales del trabajador.

El salario emocional implica dar “la oportunidad para que las personas de todo nivel se sientan inspiradas, escuchadas, consideradas y valoradas como parte de equipos; de los cuales se sienten orgullosos de pertenecer, crecer, desarrollarse y ser cada vez más empleables” (Temple, 2007).

Como vemos, este tipo de compensación es un avance a nivel laboral, un indicativo de que ciertas empresas se preocupan por la calidad de vida de sus trabajadores y de que comprenden que el estado de ánimo y los niveles de satisfacción y motivación de los empleados son aspectos claves para su productividad y rendimiento. De hecho, Great Place to Work es una organización a nivel internacional que selecciona anualmente a las empresas que son valoradas así por sus trabajadores, para luego hacer un ranking.

Ahora bien, para ofrecer un salario emocional adecuado no basta con querer que los trabajadores se encuentra bien, sino que es necesario un estudio de los factores o condiciones que influyen en su bienestar. Para ello, los departamentos de Recursos humanos deben tener en cuenta cuáles son las condiciones para trabajar a gusto, para tener un espacio de trabajo adecuado, para crear un clima positivo de compañerismo y, sobre todo, qué opciones pueden ofrecer para la conciliación del trabajo y la familia. De esta forma, las empresas no solo tendrán a empleados satisfechos, sino que estarán motivados y serán un reclamo para la atracción del talento. Y además reducirán el absentismo laboral y el número de rotaciones de personal.

De hecho, según el psicólogo israelí y doctorado en Comportamiento Tal Ben Shahar organizacional, “la felicidad, tanto en el campo personal como en profesional, deriva en un mayor índice de eficiencia y productividad laboral y ayuda a la retención del talento”.

Además, el salario emocional impacta de forma muy positiva en la propia valoración del trabajador a nivel laboral, ya que se siente reconocido, válido y con un fuerte sentimiento de pertenencia hacia la empresa, por lo que aumenta su compromiso con ella.

Como vemos, preocuparse por los trabajadores es una de los aspectos que más deben de tener en cuenta las empresas, porque al fin y al cabo, estas no son posibles sin su esfuerzo y dedicación. Y aunque las condiciones económicas son importantes porque permiten vivir, el salario emocional también lo es porque ofrece la posibilidad de sentirse vivo.

Bibliografía:

  • Fundación RH (2006). El Salario Emocional. Recuperado el 20 de octubre de 2014 de http://www.factorhuma.org/attachments_secure/article/8299/salari_emocional_cast.pdf Guataquí, J. (2009). Impacto de la reforma laboral-Ley 789 de 2002 en Colombia. Magazines del Mercado de Trabajo, número 1. Bogotá: Ministerio de Protección Social.
  • Polo, José María. Retribución emocional. Barcelona: Ediciones Granica, 2005.

Artículo escrito y cedido a este Blog por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas ©. Todos los derechos reservados/All rights reserved.

¿Por qué cuando estoy nervioso como más?

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La pregunta que más de una vez nos hemos hecho. Es algo que siempre solemos observar en estudiantes en época de exámenes, en personas que realizan un viaje circunstancial u otro tipo de situaciones afines.

La respuesta, es fácil: las emociones están relacionadas con impulsos básicos y comer es uno de ellos.

Ciertas situaciones de la vida, activan nuestras alertas, el cuerpo y la mente se preparan para reaccionar, y este puede ser, si se dan las circunstancias, uno de los efectos colaterales. Comer para pasar el mal trago, y por encima de la cantidad normal.

 Comer desmesuradamente nos lleva a una calma rápida y un refuerzo positivo fuerte. Todo está bien cuando comemos y además, la sangre que activaba las partes del cuerpo necesarias para la lucha o combatir la ansiedad luchan en competencia por la sangre destinada al sistema digestivo para la digestión dejando menos recursos a la ansiedad, y por ende, tranquilizándonos.

Claramente, cuando se reacciona de una forma exagerada y excesiva, entra en juego la ansiedad y por ello dejamos de ser tan comedidos como siempre. El área de las emociones, sobre todo la amígdala, se prepara y se pone a trabajar “a tope” por lo que, según que personas para contrarrestar esto, realizan una serie de conductas y entre ellas puede ser la de comer grandes cantidades.

Así pues, el comer emocionalmente suele suceder ante cataclismos emocionales como fallecimientos o divorcios.

En estas situaciones de hambre emocional, suelen consumirse alimentos consuelo. Ciertos estudios demostraron que las personas felices tendían a consumir alimentos como pizza mientras que las tristes, algunos como helado o galletas.

Lo que es ley es que cuando estamos nerviosos y ansiosos no nos da por consumir vegetales o frutas. ¿Y esto por qué?

“Esto sucede porque los alimentos ricos en grasas, como el helado, pueden activar sustancias químicas corporales que crean una sensación de satisfacción y logro. Este rasgo casi adictivo puede hacer que volvamos a refugiarnos en esos alimentos cuando volvamos a sentirnos mal”.

Para detectar el hambre emocional, dejaremos unas pequeñas características que lo hacen inconfundible:

  • necesidad urgente de comer
  • deseo de comer algo en especial (por ejemplo, pizza o helado)
  • se come más de lo normal
  • sentimiento de culpa al terminar de comer

Lo más deseable si se detecta esta conducta es evitarla, ya que es una de las múltiples causas de la obesidad. Controlar la conducta de comer en estas circunstancias para manejar las emociones es lo ideal.

También es deseable aprender a afrontar las emociones y situaciones y con ello, gestionarlas de forma efectiva. Para ello uno de los primeros pasos es el autoconocimiento y las conductas sustitutivas.

Podemos probar con distraernos de la forma que sea, haciendo tareas, llamando a un familiar, e incluso podemos escribir sobre cómo nos sentimos para analizarlo posteriormente y conocernos mejor y manejar de mejor forma la ansiedad.

Hablar de lo que nos está pasando con alguien suele funcionar y ser muy eficaz. Debemos ser conscientes de que buscar la calma comiendo no es una solución y que nuestros problemas y circunstancias no se solventan con alimentos.

También deberíamos buscar alimentos sustitutos más saludables, y menos calóricos y grasos en casos de hambre emocional.

Un mensaje muy importante que me gustaría lanzar con este artículo es que actualmente, hay un montón de problemas y patología que se ve en consulta ligada al comer por nervios o hambre emocional. Es un problema creciente, que como ya reseñé antes puede conducir a trastornos de obesidad.

Una de las formas en que se manifiesta el hambre emocional es el conocido atracón o comer grandes cantidades de alimentos o más de lo que nuestro cuerpo puede asimilar en cortos periodos de tiempo. Hay que prestar mucha atención porque si se pierde el control con este tipo de conductas o se hacen muy frecuentemente, pueden llegar a convertirse en trastornos de la alimentación muy serios y perjudiciales para la salud, incluso convertirse en bulimia nerviosa.

No quiero dejar de recordar, que lo mejor en estos casos si se convierte en algo frecuente, o empieza a limitar la vida de quien lo padece, se debe consultar a un profesional y pedir ayuda, ya que esto permitirá mitigar el malestar y ansiedad del individuo e impedir caer en rutinas o costumbres perniciosas para la salud y la sana alimentación de cada uno.

Un profesional siempre nos escuchará y solucionara nuestro problema de la mejor forma para nosotros y nuestra mente. No dejemos que las cosas vayan a más y todo empeore.

BIBLIOGRAFÍA:

https://kidshealth.org/es/teens/emotional-eating-esp.html
https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20161017/411027602566/comer-ansiedad.html

PARA SABER MÁS Y AMPLIAR:

https://www.saludymedicinas.com.mx/nutricion/alimentacion/hambre-nerviosa-desorden-alimenticio-por-estres-y-nerviosismo

Artículo escrito y cedido a este Blog de la Psicóloga Raquel Herrero. Universidad de Salamanca

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Mindfulness y Psicoterapia en 2019

1) Expliquemos un poco al lector no profesional, qué es la psicoterapia y qué es el Mindfulness?

Responder a eso en pocas líneas tendría premio !!! La psicoterapia la podemos entender, en términos simples y amplios, como un proceso. Básicamente un proceso de sanación, un proceso de aprendizaje, un proceso para lograr tener una relación diferente con el sufrimiento, una evolución…. etc. Hay muchas formas de verla. Está claro que puede variar mucho pues no es lo mismo una psicoterapia para una persona que está diagnosticada con un problema mental ‘grave’ que un psicoterapia para trabajar un proceso de crecimiento interior. Tampoco es lo mismo una psicoterapia desde una perspectiva de un psicoanalista o de un terapeuta cognitivo-conductual. Por otro lado el mindfulness es un término que hace referencia a varias cosas. La traducción más cercana al castellano es atención plena. Aunque eso no nos dice mucho. Por otro lado, en este momento mindfulness es un conjunto de prácticas extraídas de diferentes tradiciones meditativas (budismo, yoga, taoismo, zen, etc) que fueron sistematizadas para poder ser estudiadas o mejor dicho, para poder hacer ‘experimentos’ siguiendo, en la medida de lo posible, metodologías de la ciencia positivista. Esto es, hacer experimentos que sean reproducibles, intento de eliminar factores subjetivos, etc. De las prácticas meditativas clásicas se extrajeron, en un primer momento, las que tienen que ver con el desarrollo de la atención y de la integración ‘mente-cuerpo’.

2) Es el Mindfulness una técnica, una práctica, un estilo de vida, un prisma desde donde ver el mundo, una moda?

Es todo eso a la vez, porque depende de quién la haga…. jajaja El mindfulness es un conjunto de técnicas que son indisociables de la práctica. Ahí ya tenemos un primer tema, si alguien ha hecho un curso de mindfulness hace menos de un año muy difícilmente tenga integrada la práctica. ¿es un estilo de vida? Pues en mi opinión no, es un conjunto de prácticas que te ayudan a tener un estilo de vida más sano, entre otras cosas. ¿un prisma desde donde ver el mundo? la realidad es que el conjunto de prácticas de mindfulness pueden ayudarte a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Está claro. Y el elemento fundamental aquí es entender que la atención plena es una adjetivación de la palabra atención, que no es ni más, ni menos, que una función cerebral básica y fundamental para el ser humano. Y es evidente que, en la medida en que mejoramos esta función básica mejoran muchas otras cosas.

3) Por qué ha tenido el éxito que ha tenido en todos estos últimos años?

Creo que el éxito se debe a muchos elementos, intentaré hacer un resumen, porque da para una tesis doctoral (mira, igual podríamos plantear una). Por un lado, como ya dijimos, ayuda al desarrollo de una función cerebral básica e importante. Ya por eso, garantiza su éxito y utilidad. También hay que tener en cuenta que en este mundo desde mediados del s.XX y principios del s.XXI la tendencia es a que los medios de comunicación personales y de masas generan cada vez más impactos breves. es decir, mini o micro incluso mensajes lo que hace que nuestra atención tenga que fluctuar a una velocidad de vértigo incluso a veces. En este contexto, el mindfulness (y otras prácticas) nos ayudan a equilibrar o compensar esa tendencia. También hay un elemento, para mi gusto, muy relacionado con el capitalismo. El tema de la aceptación. Un elemento importante del mindfulness es la aceptación de lo que hay. Y claro, si nos quedamos en eso, al capitalismo que solo está interesado en sistemas de consumo, le interesa tener consumidores dóciles. Aquí se evidencia algunas partes que el mindfulness no aborda de las tradiciones meditativas, y es el tomar consciencia y aceptar es el primer paso de muchos que nos debieran llevar a la ‘acción correcta’. Esta parte ya no le gusta al capitalismo en otros sistemas de poder, ¿quizá por eso no tiene tanto ‘éxito’ la meditación y si el mindfulness? Pues quizá. Y por último (aunque podríamos hablar de muchas cosas más con esta pregunta) está el tema de la evitación. ¿qué tiene que ver la evitación? Pues forma parte de nuestra vida en un círculo constante, entre la evitación y el afrontamiento. Las prácticas de mindfulness reducen el estrés, relajan y generan la posibilidad de relativizar algunos temas. En este aspecto, tenemos que va muy en línea con una sociedad que intenta (o hacen que así sea) mirar para otro lado de los gravísimos problemas que estamos viviendo. ¿me explico? No quiero decir con esto que todas las personas que los practiquen eviten de forma constante, para nada, pero se da mucho el caso y depende del instructor con el que te formes.

4) Para qué sujetos está indicado el Mindfulness?

Dicho esto, el mindfulness está indicado para casi todas las personas pero como una herramienta más. Porque dependiendo del perfil de cada uno, de nuestros problemas, de nuestras estructuras de apego, de nuestras estructuras cerebrales, de nuestra personalidad, etc nos vendrán mejor una u otras prácticas. Si bien es cierto que tradicionalmente la meditación no estaba recomendada para personas que hoy diríamos tienen problemas psicológicos graves si se pueden hacer según qué ejercicios de mindfulness. Y muchas veces no se trata de saber para quién está indicada una práctica sino más bien en qué momento de esta persona está o no indicada ¿me explico?

5) Son los niños y adolescentes buenos candidatos?

Sin duda, porque como ya mencionamos, al ser una función cerebral basica, su trabajo beneficia en el proceso de desarrollo humano, de enseñanza-aprendizaje, etc. Por eso debieran incorporarse estas prácticas como un trabajo más en todos los ámbitos, desde los padres y madres hasta personal docente de todos los niveles. Incorporando ejercicios sencillos pero no por eso menos potentes.

6) Cuál es el perfil del profesional más adecuado para tratar con Mindfulness?

Tema espinoso. Aquí nos encontramos con que una cosa es la formación y habilidades de un profesional y otra cosa es su titulación. Puedes tener un escritor consagrado que domine la literatura, pero a la hora de ponerle frente un grupo de adolescentes tiene que tener una titulación que le acredite, ¿no? pues esto está pasando. Puedes haber hecho cursos de mindfulness e, incluso, tener una experiencia de años de práctica pero eso no significa que puedas ser un buen instructor. En mi opinión, debiera ser un profesional de la psicología. Al menos el que haga un acompañamiento. ¿por qué? porque el ponerte a hacer estas prácticas pueden generar preguntas y surgir cuestiones que son, esencialmente, temas de la psicología. Yo animo a las personas que acuden a mi consulta a que puedan buscar espacios para este tipo de prácticas pero claro, están asistiendo con regularidad a terapia y eso me permite acompañarles en el proceso y estar atento a determinados indicadores.

7) Cómo es el encuadre de esta práctica? 1 sesión a la semana? 2 al mes?

Una cosa es la práctica y otra cosa es el aprendizaje de la misma. Para el aprendizaje hay un modelo que viene de USA, basado en los modelos de Jon Kabat-Zinn, que son 8 semanas donde se da una sesión semanal y unas indicaciones de prácticas diarias más una o más jornadas de varias horas. Pero lo que es la práctica en sí, lo buenos es darle constancia, una sesión diaria es lo mejor. Aunque solo sea algunos días de 5 minutos.

8 ) Por último y agradeciéndole enormemente la entrevista que nos ha concedido para este Blog, dónde puede un profesional formarse con calidad sobre el Mindfulness?

Uf…. complicada respuesta. Hay algunos centros con mucha experiencia pero dependerá del instructor que te toque. Creo que un profesional de la psicología que quiera formarse en mindfulness debiera hacerlo en diferentes centros para nutrirse de diferentes fuentes y, a al vez, comparar prácticas. Pero también es imprescindible que se formen en diferentes tradiciones meditativas. Es como si en vez de estudiar psicología solo estudiases las técnicas de reestructuración cognitiva, ¿puedes ser un buen psicoterapeuta? Pues lo dudo.

Entrevista realizada por el Psicólogo Habilitado Sanitario Carlos Sos Ruiz Colg M22685 a Don Héctor Corradazzi, Psicólogo Habilitado Sanitario Colg M24.304 (M12602 anterior). © 2019 all rights reserved.

Máster en Psicología General Sanitaria 2019-2020– Segunda parte

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Como continuación al primer artículo de la serie centrada en el Máster en Psicología General Sanitaria1, en este segundo se prosigue el recorrido por las diferentes universidades que lo ofertan, esta vez, a distancia.
En este tipo de docencia, al igual que sucede con la presencial, a día de hoy existen centros tanto públicos como privados que imparten la titulación que nos ocupa. Dicho aspecto, más allá de la mera etiqueta u otras implicaciones, está asociado fundamentalmente a un menor o mayor desembolso económico para la consecución del título.
Sin querer profundizar mucho más en este hecho, esta diferencia entre los precios de la titulación pública y privada, superior en algunos casos al 350 %, es fácil de intuir como una limitación velada que condiciona tanto el acceso como la selección de los candidatos.
En lo relativo ya a los centros que se van a presentar a continuación, dentro del ámbito público, el referente, sin lugar a dudas, lo constituye la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
En el ámbito privado, por otra parte, pueden destacarse la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR). No obstante, dado el hermetismo informativo del que hacen gala estos dos últimos centros, la única información que se puede asegurar sobre los requisitos asociados a estos son la exigencia de la titulación académica, ya sea ésta licenciatura o grado, y la acreditación de haber cursado 90 créditos sanitarios.
En lo que respecta a la faceta económica, el coste del MPGS en ambas universidades es elevado, mayor en el caso de la UNIR, en la cual rondaba los 13.000 € en el curso 2018-2019.
Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)2
Tal y como se ha indicado ya, el carácter público de una universidad, máxime en el caso de titulaciones oficiales, lleva asociada la regulación de sus precios por el Ministerio de Educación o la comunidad autónoma correspondiente. En lo relativo al MPGS a través de la UNED, y hasta que se publiquen los nuevos precios en el Boletín Oficial del Estado (BOE), esto se traduce, en el caso ordinario, en la cantidad de 3.870 € (42 € por crédito).
Pese a lo reducido de este coste, al menos en comparación con el de las universidades privadas, la escasez de plazas, en torno a las 115 para toda España, origina el que sea bastante complicado el acceso.
Es necesario señalar, a este respecto, que las plazas ofertadas por la UNED para el MPGS están supeditadas a la localidad elegida para la realización de las prácticas, algo que se debe a que, en
1 https://www.elpsicologomasbarato.es/master-en-psicologia-general-sanitaria-2019/
2 http://portal.uned.es/portal/page?_pageid=93,44508819&_dad=portal&_schema=PORTAL
realidad, dichas plazas están vinculadas a los centros de prácticas que se ofertan en cada una de las localidades de España.
De esta forma, a la hora de seleccionar una ciudad para la preinscripción conviene valorar tanto el número de plazas disponibles como la cantidad de gente susceptible de presentar su candidatura para dicha localidad.
Por citar un ejemplo relacionado con este consejo, en el curso 2018-19 la UNED ofertó 16 plazas para realizar el MPGS en Madrid, para las cuales se presentaron más de 200 candidatos y cuyo último admitido tenía un baremo de 61,15.
En lo referente a los requisitos, la UNED distingue entre requisitos de acceso y criterios de admisión, siendo los primeros aquellos establecidos como obligatorios por el Ministerio de Educación para acceder al MPGS:
 Título de la Licenciatura o Grado en Psicología.
 Acreditación del curso de 90 créditos sanitarios (aunque es recomendable tenerla, no resulta necesaria si se es antiguo alumno de esta universidad).
Los criterios de admisión, por su parte, se presentan, para una puntuación máxima de 100 puntos, de la siguiente forma:

  1. Nota media del expediente académico: hasta 70 puntos (70 %); de 0 a 10 multiplicado por 7.
  2. Formación universitaria de posgrado en Psicología Clínica y de la Salud: hasta 15 puntos (15 %).
    a. Máster universitario oficial: hasta 7 puntos.
    b. Título propio de máster: hasta 5 puntos.
    i. Por cada máster: 3 puntos.
    ii. Por más de un máster: 5 puntos.
    c. Título propio de especialista y experto universitario: hasta 3 puntos.
    i. Por cada título de especialista: 1,5 puntos.
    ii. Por más de un título de especialista: 3 puntos.
    iii. Título de experto universitario: 0,5 puntos.
    d. Estudios de doctorado: hasta 10 puntos.
    i. Tesis relacionada con psicología clínica y de la salud: 10 puntos.
    ii. DEA o 32 créditos: 4 puntos.
    iii. Sólo periodo docente: 2 puntos.
  3. Experiencia profesional en el ámbito de la psicología sanitaria: hasta 15 puntos (15 %). Acreditada mediante la documentación que corresponda (alta en régimen de autónomos, contrato, nómina, vida laboral, etc.).
    a. Por cada mes trabajado acreditado: 0,084 puntos.
    b. Por cada año trabajado acreditado: 1 punto.
    En relación a estos criterios, asimismo, la UNED señala dos aspectos relevantes a tener en cuenta: por un lado, el que se dará prioridad a aquellos estudiantes que hayan cursado un itinerario de Psicología Clínica y de la Salud y, por otro lado, el que las prácticas realizadas durante la licenciatura, el grado, o el posgrado y los voluntariados no serán considerados como actividad profesional puntuable.
    Para evitar sorpresas desagradables, conviene puntualizar que, sobre los criterios anteriores relativos a la formación de posgrado, no se otorgará la máxima puntuación sin más, sino
    que se valorará cada máster o título propio por separado y, según sus contenidos sanitarios, se le otorgará una puntuación.
    Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA)3
    Entre los aspectos remarcables de esta universidad, en primer lugar, se observa algo ya mencionado: el que al ser un centro privado su precio es superior al regulado por el ente público. En este caso, la matriculación en el MPGS a través de esta universidad tiene un coste aproximado de 7.600 €.
    A este respecto, no obstante, y aunque no se haya mencionado con anterioridad, conviene recordar que el carácter oficial del máster que nos ocupa permite la solicitud de beca al Ministerio de Educación, pudiendo reducir así, en el caso de que sea concedida, el importe de la matrícula.
    En lo referente a lo necesario para formalizar la preinscripción en esta universidad, como en el resto de centros tratados hasta ahora, se requieren tanto el documento acreditativo de la Licenciatura o el Grado en Psicología como la acreditación del curso de los 90 créditos sanitarios.
    Posteriormente, asimismo, se debe rellenar un formulario en el que se registra la experiencia laboral sanitaria, la formación en másteres de posgrado, ya sean estos oficiales o títulos propios, y un escrito en el que hay que reflejar por qué se quiere realizar el máster y los puntos fuertes del aspirante.
    Siempre es recomendable, llegados a este punto, estar en posesión de alguna carta de recomendación, ya que, aunque no se pueden adjuntar a la preinscripción, se puede reflejar su existencia en el escrito y, por experiencia, se valoran de forma positiva.
    En relación a criterios más específicos de ingreso, sobre un baremo porcentual, en esta universidad se valora el expediente académico en un intervalo del 60 al 70 % y la experiencia profesional, respectivamente, del 40 al 30 %.
    Sobre la experiencia profesional, sin embargo, hay que remarcar que la UDIMA sólo la tiene en cuenta cuando ésta es superior al año.

  4. Artículo escrito y cedido a este Blog por la psicóloga Inmaculada González Romero©. Todos los derechos reservados/All rights reserved.